La policía de Nueva York  dio con 12 de de estas criaturas marinas en el sótano de una casa en las afueras de la ciudad, que posiblemente iban a ser vendidas como mascotas exóticas.

Los tiburones -siete vivos y tres muertos- estaban en una pileta de cuatro metros y medio de diámetro dentro de una propiedad ubicada en Lagrangeville, a 120 kilómetros de Nueva York. Entre las variedades había tiburones leopardo, tiburones marrones y hasta uno martillo.

Los animales vivos se encuentran en buen estado y ya fueron trasladados al acuario de Long Island en un camión equipado con tanques de agua, oxígeno y sistemas de control del clima.

La policía, en tanto, inició una investigación, aunque aun no hay ningún detenido por la causa.

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