Tras el salto de la inflación a 1,9% en septiembre, el titular del Banco Central salió a calmar las ansiedades del mercado.

Aclaró que no habrá incrementos de tasa “espasmódicos” y que se verifica un proceso de desinflación, aunque “es más lento de lo que esperábamos”.

No obstante, confirmó que la meta del 10% para el año que viene, más menos dos puntos porcentuales, es “perfectamente factible”.

Durante la presentación trimestral del IPOM (Informe de Política Monetaria), Federico Sturzenegger reconoció que deberán “trabajar más” para convencer al mercado de que es factible bajar la inflación a la meta fijada para el año que viene.

Mientras que el BCRA mantiene la meta de 10% (con un rango de 2 puntos porcentuales para arriba o para abajo), el mercado estima que se ubicará por encima del 15%.

El objetivo será en los próximos meses que esas expectativas confluyan a los valores que busca el Central.

Claro que no será fácil lograrlo, teniendo en cuenta que para el 2017 se había apuntado al 17% y terminará más cerca del 23%.

Fuente: Infobae