El ministro de Defensa, Oscar Aguad, viene trabajando en un ambicioso plan de reestructuración de las Fuerzas Armadas.

Por un lado, analiza la posible reubicación geográfica de bases y unidades militares, algunas de las cuales podrían cerrarse; por otro, evalúa autorizar la participación de las tres fuerzas ante agresiones, incluidos eventuales ataques terroristas.

Esta posibilidad se encuentra hoy vedada por el decreto reglamentario de la ley de defensa nacional, promulgado en 2006 por el entonces presidente Néstor Kirchner, que limitó el empleo de las Fuerzas Armadas únicamente ante “agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados”.

La proximidad de la reunión del G-20 en Buenos Aires, que convocará a los principales jefes de Estado del planeta en noviembre de 2018, aceleraría la decisión.

Fuente: LA NACIÓN

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