Loading...

El ahora funcionario administró desde 2009 un fondo para “familia y amigos”.“No son gente que lava dinero. Son gente de bien”, aclaró.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, manejó el fondo de inversión Alto Global Fund, inscripto en las islas Caimán, uno de los paraísos fiscales más secretos del mundo.

Además, fue el administrador de Noctua Partners LLC, una gerenciadora de fondos de inversión de Miami con ramificaciones en Delaware, otra jurisdicción donde imperan el secreto y los beneficios fiscales.

La revelación surge de los documentos de Paradise Papers a los que accedió una investigación global impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

20171105-paradise-papers-05.jpg

Entre 2009 y hasta que asumió en la gestión pública, en diciembre de 2015, Caputo fue “manager” de Alto Global Fund, un “hedge fund” del conglomerado de Noctua dedicado a administrar inversiones de alto riesgo y alta rentabilidad en mercados emergentes por más de 100 millones de dólares, según medios especializados. Para poder invertir en este fondo, sus subscriptores debían aportar un mínimo de un millón de dólares. Las inversiones se canalizaban en bonos.

Alto Global Fund se inscribió en Islas Caimán el 3 de julio de 2009, según figura en dos planillas de Appleby de octubre de 2010. Appleby es uno de los estudios jurídicos más importantes y exclusivos del mundo offshore. Las planillas llevan dos títulos que definen lo que es Alto Global Fund: “Mercados Emergentes” y “Hedge Funds” (fondos de cobertura y alto riesgo). En otra planilla de noviembre del 2011, el fondo está incluido entre un listado de los más “prolíferos hedge funds”. Sin embargo, consultado por el equipo argentino de Paradise Papers, Caputo minimizó el rol de Alto Global Fund. “Era un fondo de inversión para ‘friends and family’ (familia y amigos). Muy chiquito, para tener un vehículo institucional más redituable que si va un particular a una banca, donde la tasa es menos atractiva”, dijo.

El caso pone al gobierno de Mauricio Macri, que busca mostrar otra cara en la lucha contra el lavado de activos y la opacidad financiera, en una situación al menos incómoda.

Argentina asumirá en 2018 la presidencia del G-20, justamente cuando la alianza de “países industrializados y emergentes” busca ponerse a la delantera de la lucha contra los paraísos fiscales, tras el tsunami de los Panamá Papers. En 2016, los países miembros, incluida la Argentina, acordaron pedir a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que les presente una nueva lista negra de los territorios que esconden evasores y no cooperan para sancionarlos.

Fuente: Perfíl

Loading...