Los vecinos y militantes de agrupaciones de Derechos Humanos que se concentraron ayer a la mañana para repudiar la prisión domiciliaria del represor Miguel Etchecolatz en el Bosque Peralta Ramos fueron fotografiados en dos ocasiones desde una de las ventanas de la vivienda.

Tras la movilización, un grupo de vecinos y vecinas se reunieron en la casa de uno de ellos para celebrar la acción colectiva de repudio, que había sido muy concurrida y que había comenzado y culminado sin un inconveniente. 

Paula Píriz, cuyo papá, el periodista Luis Píriz, permaneció desaparecido hasta entrados los 2000, cuando ella, su hermana y su madre recuperaron sus restos, participó del ágape con una de sus hijas.

Se fueron entrada la noche. Caminando, porque viven cerca de la casa de reunión. Comenzaron a andar y notaron que un auto las seguía, pero no le dieron importancia ya que “en el bosque los autos suelen ir despacio por los caminos”, contó Píriz.

Pero no era cualquier auto: “De repente escucho que el motor aumenta el ruido y el auto se me viene encima. Me tiré encima de mi hija, ella se cayó. Era un Falcón verde de los viejos, de los que usaban en la dictadura”, relató la mujer, que alcanzó a registrar al auto, a la patente y al conductor, que iba solo, con su celular.

Fuente: Página/12