Por la elevada inflación que el Gobierno no puede controlar y los continuos despidos, las playas se encuentran vacías.

La suba de los precios le quita poder adquisitivo a los salarios de los trabajadores, por lo que menos familias pudieron vacacionar este verano en la Costa Atlántica. Además, las cesantías del Estado Nacional y de empresas privadas eliminó miles de fuente de ingreso de personas que tampoco pueden viajar a la playa.

Ante esto, se encuentran semi desérticos los balnearios que acostumbraron a verse más concurridos, como es el caso de Villa Gesell, como muestran algunos usuarios de Twitter.

Fuente: El Destape