Después de anunciar que el Gobierno dio de baja la compañía Danza por la Inclusión, el ministro de Cultura defendió la medida y dijo que este no era un cuerpo oficial y que se financiaba por un mecanismo especial a través de la Universidad Nacional de San Martín. Además, Pablo Avelluto insistió en que el Estado no tiene los recursos para sostener al ballet que dirigía Iñaki Urlezaga.

“Danza por la Inclusión costaba 30 millones al año y se hacía a través de contratos de asistencia técnica con la Universidad Nacional de San Martín”, manifestó en conversación con Telenoche. El ministro señaló que la compañía de danzas clásicas no era un ballet oficial y que el Estado cuenta con 9 cuerpos estables a los que los artistas acceden por concurso y tienen un régimen establecido de condiciones de trabajo.

Avelluto señaló que se trataba de un proyecto “de características más sociales” que el Gobierno no puede solventar y concluyó: “No lo pudimos encuadrar dentro de la normativa de asignación transparente de los recursos, austeridad y ejemplaridad de la administración pública”.

Por su parte el director de la compañía, Iñaki Urlezaga, repudió la decisión del Ministerio de Cultura y aseguró que al Ejecutivo “no le interesa la cultura”. También, subrayó que era la única compañía de danza clásica a nivel nacional que existía y lamentó que deje de funcionar un organismo que llevaba un espectáculo de primer nivel a todo el interior y a público de todas las clases sociales.

Fuente: TN