Con pasado “lilito” y de diputado entre 2007 y 2011, Fernando Iglesias (60) volvió a una banca en diciembre, ya en la lista de PRO ante un ofrecimiento de Mauricio Macri.

“No me pone contento que esté enfermo, ojalá se trate, ojalá se cure y vaya preso muchos años a la cárcel.”

De alto perfil mediático, duro crítico del peronismo, para muchos agresivo, Iglesias se incorporó a la bancada macrista como una rara avis, lejos del manual duranbarbista y del estilo zen de algunos de sus miembros.

– ¿Cree realmente que el peronismo es golpista?

  • Bueno, Barrionuevo lo acaba de decir con toda claridad. Mi libro “Es el peronismo, estúpido”, arranca contando el golpe sobre De la Rúa, la participación que tuvieron todos ahí. La propia Cristina lo llamó “revocación popular de mandato”, y en 2012 está la famosa cadena nacional donde ella dice, asustada por los saqueos en Bariloche, que estaban aplicando el mismo manual que volteó a Alfonsín y de la Rúa.

– ¿Y ve la misma matriz?

  • Sí, diciembre fue el intento de repetición de 2001. Los muchachos sueñan con el 2001, por eso mi discurso en la Cámara.

– ¿Le molesta que le digan gorila?

  • Molestar, no me molesta. Me recuerda un hábito de todos los totalitarismos. Deshumanizar a sus críticos o adversarios, que no tienen dignidad de ser humano. Los nazis que les decían ratas a los judíos, pero también lo hacían los castristas, el peronismo… Yo no me considero antiperonista.

– Pero no quiere que vuelvan a gobernar…

  • Han sido gobiernos desastrosos. Siempre dejaron un país partido por una grieta, y una situación económica explosiva que a veces les explotó a ellos y otras al que seguía, como a De la Rúa. La gente se olvida que en los 50 hubo un plan de austeridad, y que Evita decía que iba a ser la guardiana de la austeridad. Hay una frase de Evita a las amas de casa, que era momento de trabajar y no gastar, que los maridos no debían gastar en los caballos ni en los piringundines. La Argentina con el peronismo la única manera de sostener la balanza comercial era evitar que la gente comiera carne y pan. Hacían pan negro.

– Muchos creen que este Gobierno no vino justamente a cerrar la grieta, sino a aprovecharla en su beneficio electoral.

– ¿Qué debería hacer el Gobierno, evitar que el kirchnerismo haga lo que hace? Yo vi cómo trabajaban en forma coordinada los golpistas de afuera y los de adentro (por el Congreso, durante la reforma previsional en diciembre). Mientras (Agustín) Rossi -jefe del bloque del FpV- decía que había una represión salvaje contra el pueblo, la gente veía por televisión cómo le tiraban 15 toneladas de piedras a la policía.

– ¿Su discurso no puede ser hiriente hacia todo el peronismo? El Gobierno necesita a parte de ese peronismo para aprobar los proyectos. ¿No lo llamaron de la Casa Rosada y le dijeron ‘Iglesias, pare la mano’?

  • Yo les dije ustedes no vuelven más: el kirchnerismo, el trotskismo y el massismo, no al peronismo que puede volver. No creo en la caza de brujas, ni que haya que excluir de la política a los que participaron del kirchnerismo. Pero tampoco que no se los pueda criticar. El kirchnerismo fue un proyecto totalitario frustrado, no lograron que el país fuera Venezuela, pero hicieron todo lo posible, no lograron cargarse a Clarín, pero hicieron todo lo posible, no lograron crear un monopolio de medios estatal pero hicieron todo lo posible. El kirchnerismo no fue un gobierno, fue una mafia en el país.

– ¿Le pareció bien que a Timerman no lo dejaran entrar a EE.UU. a tratarse de su enfermedad? Usted tuvo tuits polémicos.

  • No me pone contento que esté enfermo, ojalá se trate, ojalá se cure y vaya preso muchos años a la cárcel. Nunca puse nada celebrando la enfermedad de Timerman ni la negación de la visa. Lo que dije es que era razonable que EE.UU. le negara la visa con las actitudes que tuvo como canciller. El pacto con Irán, un país terrorista, y el episodio del alicate con el avión militar estadounidense.

Fuente: Clarín

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