El jefe del Estado nunca disimuló su debilidad por Palermo. “Con Mauricio tengo relación, nos mandamos mensajes y de vez en cuando hablamos. Él está pendiente de cómo nos va en Chile, más allá de que haya mil cosas más importantes en la Argentina”, revela el entrenador de Unión Española, la leyenda que tiene su estatua en las entrañas de la Bombonera.

“No conozco mucho de política, pero veo las cosas que suceden.”

Entre tantas condecoraciones, guarda especialmente una plaqueta que reza “Por hacer posible lo imposible y por no bajar los brazos nunca”. Se la entregó el gobierno porteño, bajo la administración Macri. 

Palermo vive en el barrio Las Condes, de Santiago. Atraviesa una etapa de crecimiento en Chile. El hombre disfruta de recorrer las góndolas del supermercado casi como un anónimo. El entrenador siente que finalmente se consolidó porque domó al futbolista.

El ciudadano argentino no se esconde detrás de la Cordillera de los Andes. “Veo que Macri está buscando encaminar al país, salir a flote en muchos temas. Noto optimismo. Será de a poco, es imposible de un día para el otro, pero desde afuera ven que Argentina está dando pasos para cambiar. No conozco mucho de política, pero veo las cosas que suceden. Cuando charlo con familiares o amigos, me cuentan que se están queriendo cambiar y mejorar algunas cosas”.

Fuente: LA NACIÓN