-¿Cómo siguió la semana pasada el aumento del dólar y la reacción del Gobierno? ¿El Gobierno está encaminado para corregirlo?

-El Gobierno no da la imagen de seguridad que todos querríamos que diera, al contrario, a mí me da la impresión de que transmite incertidumbre. Más allá de la coyuntura vinculada con el dólar, lo complicado es que no hay ni un programa ni un equipo económico, es muy difícil visualizar hacia dónde va la economía. Un problema que tiene el gabinete son sus antecedentes. El caso del ministro Dujovne es muy grave, fue evasor hasta que tuvo la oportunidad de blanquear.

-¿Macri debería pedirle a algunos de sus ministros que den un paso al costado?

-Me parece que eso es irrelevante. Ninguno debería estar ocupando esos cargos, pero acá no hay duda de que las decisiones en materia de política económica son del Presidente y estos son los ministros que le generan confianza.

Usted ha sido un símbolo de las denuncias contra el kirchnerismo ¿Por qué con este Gobierno sus acusaciones no generan el mismo impacto?

-Hice esas denuncias porque era mi obligación hacerlo, no para sacar rédito político. Eso estuvo mucho en agenda porque formó parte de la cruzada antikirchnerista de algunos medios. Con este Gobierno mis observaciones son políticas. No creo que la actual gestión esté mostrando los mismos niveles de corrupción con los que terminó el kirchnerismo, sin embargo, esta sólo lleva dos años en el poder.

-¿Qué gestión le gusta más, la de Cristina o la de Macri?

-Yo no me puedo identificar con ninguna, pero formo parte de la mayoría de los argentinos que piensan que hoy estamos mejor que antes. No porque me guste más este gobierno, sino porque rompimos con lo anterior. Macri será, en tal caso, una transición que nos permitió salir de esos 12 años de kirchnerismo. Tengo la esperanza de ver una alternativa distinta y de que lo que viene es mejor.

-Ante la crisis económica y social, ¿no cree que sería oportuno impulsar, tanto desde la oposición como desde Cambiemos, una especie de “pacto de la Moncloa”?

-Sí, estoy totalmente de acuerdo. La actitud del Presidente apenas asumió tuvo algunos gestos que parecían ir en esa dirección. Pero, con el inicio de la campaña electoral de 2017, Macri fue al Congreso a abrir las sesiones ordinarias con un discurso brutalmente confrontativo. Se notó la intención de romper con el diálogo en pos de lograr resultados electorales a través de la polarización. Estos acuerdos deben ser impulsados por el gobierno y yo no lo veo con ánimos de negociar.

Fuente: Perfíl

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