Dos páginas del diario de Ana Frank permanecieron ocultas detrás de papel de embalar marrón durante más de 70 años pero finalmente fueron descifradas gracias al uso de tecnología fotográfica digital.

La noticia fue confirmada esta semana por la Fundación Anna Frank, con sede en Ámsterdam, que revela que las páginas censuradas contenían chistes y comentarios sobre sexualidad escritos hace 76 años.

DdPl-drWkAAYW5b.jpg

“Los textos no nos dicen nada nuevo sobre Ana Frank”, dijo el director de la Fundación, Ronald Leopold. “Es una joven de 13 años en plena pubertad”, indicó.

Se presume que ella misma pegó las páginas 78 y 79 porque se avergonzaba de su contenido. “Probablemente tuvo miedo de que alguien lo pudiera leer”, estimó Leopold.

Las páginas “ocultas” del diario más famoso del mundo traen a la luz un lado inédito, pero del todo normal, de una joven especial como Ana Frank que se acerca a las primeras perturbaciones y descubrimiento del sexo, antes de ser asesinada por la violencia nazi.  Revelan chistes “verdes” escuchados por la joven e informaciones sobre aquello que ella misma define como “materias sexuales”. Entre ellas, está desde la llegada del ciclo menstrual a las relaciones entre hombres y mujeres pasando por la prostitución pero también la posible homosexualidad del tío materno Walter.

Escritos el 28 de septiembre de 1942, cuando Anna estuvo escondida en el altillo de Ámsterdam durante tres meses para escapar de los nazis, los textos están escritos con cierto desparpajo, usual en todos los adolescentes que están comenzando a sentir curiosidad por temas de la sexualidad. “Todos los hombres, si son normales, van con mujeres. “Mujeres como estas abordan a los hombres en las calles y luego van juntos”, escribió Anna.

“En París hay grandes casas para esto”, sostiene para luego agregar que “papá estuvo allí”. Luego la reflexión: “El tío Walter no es normal”, lo que trasunta cierta sospecha de homosexualidad en su conducta.

Después de enfocarse sobre los “movimientos rítmicos” de la relación sexual, Anna nota -y parece poderlo ver- que “el hombre considera esto como un placer y también tiene deseo de esto. Incluso la mujer, pero menos”.

La Fundación encontró también cuatro chistes, que hoy palidecen respecto a aquellos actualmente en circulación. Uno de estos dice: “Sabes por qué hay chicas de la Werhmacht (el ejército alemán, NDR) están en Holanda? Para servir de colchón a los soldados”.

Los textos reconstruidos abren una página más en el mundo de la pequeña Frank que el próximo mes, si no hubiera sido asesinada, habría cumplido 89 años.

La joven Anna, nacida en Alemania, escribió el diario mientras se encontraba en un refugio en Amsterdam junto a su familia para ocultarse de las fuerzas de la ocupación nazi. Murió a los 15 años, en 1945, en el campo de concentración de Bergen-Belsen, después de haber sido detenida un año antes junto a su familia. Su padre Otto Frank fue el único que sobrevivió. Después de la guerra recibió el diario de su hija y lo publicó en 1947.

DEJÁNOS TU COMENTARIO

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.