“La Cámara acaba de ordenar la detención de Julio De Vido. ¡Qué caviar! ¡Qué champagne! Pienso en el 2004. Yo dije ‘De Vido es el cajero’, y decía que yo afectaba su prestigio. Dijo ‘detengan a Carrió’. Finalmente no fui detenida, que es una experiencia que me falta”, se divertía Elisa Carrió sobre el escenario circular del microestadio del club Ferrocarril Oeste.

Era el mediodía del martes 17 de octubre del año pasado.

Minutos antes, la Sala II de la Cámara Federal porteña había ordenado la detención del ex ministro de Planificación en la causa por presunta defraudación al Estado mina de Río Turbio.

Mientras Carrió hablaba, Mauricio Macri -que luego cerraría el acto rodeado de la cúpula de Cambiemos- bajaba a un costado de la cancha profesional del club a bordo de un helicóptero Bell 429, matrícula LV-CTD, del empresario Armando Losón, el dueño del Grupo Albanesi, que en la tarde del jueves fue excarcelado luego de “arrepentirse” y confesar ante el juez Claudio Bonadio el pago de montos de dinero a funcionarios K para las campañas electorales.

Losón es dueño de una de las flotas más completas del país a través de la empresa Alba Jet, una de las unidades de negocios del grupo que pisa fuerte desde hace años en el negocio de la comercialización de gas y la generación de energía eléctrica, una de las obsesiones de Macri.

¿Por qué se subió Macri al helicóptero de Losón? Según explicaron desde el PRO, el partido alquiló el año pasado horas de vuelo a la empresa Unicos Air. Fuentes de la firma subrayaron que el viaje se hizo -tercerizado- en el Bell 429, matrícula LV–CTD, porque no había otro disponible de las mismas características. “Es un helicóptero bi turbina de menos de 15 años. Hay otros similares pero no estaban disponibles o tienen mayor antigüedad”, dijo un responsable de la firma.

Según una factura, fechada el 18 de octubre de 2017, Alba Jet le facturó $63.996 a Unicos por ese viaje que despegó de San Fernando, pasó por el helipuerto de Casa Rosada y terminó en Ferro. Y viceversa. Desde el partido agregaron que la elección de ese modelo se debió a “cuestiones de seguridad”. “No importa de quién es el helicóptero, lo más importante es la seguridad presidencial”, argumentaron.

Los cuadernos de Oscar Centeno describen con precisión los pagos realizados por Losón en un edificio ubicado en Leandro N. Alem 855, sede de la empresa Albanesi. Allí, Roberto Baratta y Nelson Lazarte retiraron un bolso con 300 mil dólares el 29 de agosto de 2013. Un día después, “Losón le entregó a Lazarte doscientos mil dólares”.

La operativa se repite en más oportunidades: “El 16 de septiembre de 2013 Lazarte recibió de Losón trescientos cincuenta mil dólares; el 2 de junio de 2015 Lazarte recibió dos paquetes con un millón doscientos cincuenta mil dólares; el 29 de junio de 2015 Lazarte recibió de Losón quinientos mil dólares; el 21 de julio de 2015 Losón le entregó a Lazarte un millón de dólares; el 6 de octubre de 2015 Lazarte retiró cuatrocientos mil dólares”.

Losón recuperó su libertad este jueves luego de convertirse en el sexto “imputado colaborador” de la causa.

Albanesi tiene 11 centrales generadoras de energía eléctrica en todo el país. Tras la aparición de los “cuadernos de las coimas K”, los directorios de las compañías del grupo aceptaron la renuncia del empresario excarcelado.

Fuente: Infobae

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