La decisión del juez Bonadio de alojarlos durante varios días en la dependencia de Drogas Peligrosas habría repercutido en el ánimo de los hombres de negocios a la hora de declarar según los deseos del poder ejecutivo.

Le dicen “olor a tumba” y se impregna en las paredes y el suelo de las celda

Le dicen “olor a tumba” y se impregna en las paredes y el suelo de las celdas. Es producto de la mezcla de vómitos, suciedad, orina y materia fecal de los detenidos que han pasado durante años por esos pequeños espacios enrejados de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal.

No fue el peor lugar que podría haberles tocado, por lejos. Pero fue un factor esencial en el operativo ablande que terminó con un raid de empresarios “arrepentidos” declarando lo que deseaba la Casa Rosada, según describieron quienes estuvieron en contacto con los acusados.

”Sáquenme de acá”, le dijo uno de ellos a un familiar cercano a pocas horas de ser detenido.

Los empresarios pasaron pocos días en Drogas Peligrosas. Los suficientes como para acceder a declarar esta hipótesis de semiarrepentimiento.

“Sáquenme de acá”, le dijo uno de ellos a un familiar cercano a pocas horas de ser detenido.

El shock puede ser demoledor, cuentan los torturadores.

Otro empresario venía de viajar en primera clase en una de las líneas aéreas más exclusivas del mundo. De esa first class pasó a la orina y el vómito ajeno. El shock puede ser demoledor, cuentan sus torturadores.

Al que se vio con mayor “entereza” fue a Gerardo Ferreyra, de Electroingeniería, quien ya estuvo detenido durante la última dictadura militar junto al kirchnerista Carlos Zannini.

Fuente: Perfíl

3 Comentarios

DEJÁNOS TU COMENTARIO

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.